miércoles, 14 de septiembre de 2016

¿LAS MENTIRAS DEL 11 DE SEPTIEMBRE DEL 2001?



“Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes   de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces.
Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como
Farsa
Carlos Marx,

15 AÑOS DE CRÍMENES

Por Thierry Meyssan
Estados Unidos y sus aliados conmemoran los 15 años de los hechos del 11 de septiembre de 2001. Thierry Meyssan aprovecha la ocasión para pasar en revista la política de Washington desde aquellos acontecimientos… y el balance resulta particularmente sombrío. Sólo caben dos posibilidades: o la versión de los atentados que defiende la Casa Blanca es auténtica, y en ese caso su respuesta a los ataques ha resultado tremendamente contraproducente, o se trata de un engaño y Estados Unidos ha logrado saquear el Gran Medio Oriente.
Hace 15 años, el 11 de septiembre de 2001, hacia las 10 de la mañana, Richard Clarke, entonces coordinador nacional para la seguridad, la protección de la infraestructura y el contraterrorismo, activaba el «Plan de Continuidad del Gobierno» [1]. Según Richard Clarke, se trataba así de responder a la situación excepcional creada por 2 aviones que se habían estrellado contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, y por un tercer avión que se había estrellado contra el Pentágono.
Pero el «Plan de Continuidad del Gobierno» había sido concebido como respuesta a la destrucción de las instituciones democráticas provocada, por ejemplo, por un ataque nuclear. Nunca estuvo previsto activarlo en una situación en la que el presidente y el vicepresidente de Estados Unidos así como los presidentes de la Cámara de Representantes y el Senado estuviesen vivos y en condiciones de seguir ejerciendo sus funciones.
La activación de ese plan puso las responsabilidades del presidente de los Estados Unidos en manos de una autoridad militar alternativa con base en Mount Weather [2]. Esa autoridad militar sólo devolvió las prerrogativas presidenciales al presidente George W. Bush Jr, al final de aquel día. La identidad de los miembros de esa autoridad y las decisiones que tomaron durante aquellas horas siguen en secreto.
Dado el hecho que, el 11 de septiembre de 2001, el presidente estadounidense se vio privado de las prerrogativas inherentes a su cargo durante unas 10 horas, en violación de la Constitución de los Estados Unidos, es técnicamente exacto hablar de «golpe de Estado». Por supuesto, el uso de esa expresión puede resultar chocante, porque estamos hablando de Estados Unidos, porque el hecho se produjo en circunstancias excepcionales, porque la autoridad militar nunca reivindicó el hecho y porque finalmente devolvió el poder al presidente constitucional. A pesar de todo eso, el hecho es que se trató, stricto sensu, ni más ni menos que de un «golpe de Estado».
En un libro célebre, publicado en 1968, reeditado y convertido en lectura obligada de los neoconservadores durante la campaña electoral del año 2000, el historiador Edward Luttwak explicaba que un golpe de Estado verdaderamente exitoso es aquel cuya existencia nadie percibe, ya que al no percibirlo nadie tratará de oponerse a él [3].
Seis meses después de aquellos hechos, publiqué un libro sobre las consecuencias políticas de aquel día [4]. Los medios de prensa solamente hablaron de los cuatro primeros capítulos, en los que demostraba que la versión oficial no podía ser cierta. Fui muy criticado por no proponer mi propia versión de aquel día, pero no tengo tal versión y hoy en día sigo abrigando al respecto más preguntas que respuestas.
En todo caso, los 15 años transcurridos nos aclaran lo sucedido aquel día.

Desde el 11 de septiembre de 2001, el Estado federal se halla
al margen de la Constitución

En primer lugar, aunque la aplicación de algunas de sus disposiciones fueron brevemente suspendidas en 2015, Estados Unidos sigue viviendo actualmente bajo los términos de la USA Patriot Act. Adoptado apresuradamente, 45 días después del golpe de Estado, ese texto constituye una respuesta al terrorismo. Dado su volumen, sería más adecuado hablar de un código antiterrorista que de una simple ley. Se trata, en realidad, de un texto preparado por la Federalist Society durante los 2 años anteriores a los hechos del 11 de septiembre. Sólo 4 parlamentarios se opusieron a su adopción.
La USA Patriot Act, o Acta Patriótica, suspende las limitaciones que la Constitución de los Estados Unidos podría imponer a las iniciativas del Estado federal en materia de lucha contra el terrorismo. Esas limitaciones están formuladas en la «Carta de Derechos», o sea en las 10 primeras enmiendas de la Constitución y su suspensión corresponde al principio del estado de emergencia permanente. El Estado federal puede entonces practicar la tortura fuera de su territorio y espiar masivamente a su población. Al cabo de 15 años de aplicación de tales prácticas ya no es técnicamente posible que Estados Unidos pretenda presentarse como un «Estado de derecho».
Para aplicar el Acta Patriótica, el Estado federal comenzó por crear un nuevo ministerio: el Departamento de Seguridad de la Patria (United States Department of Homeland Security). El nombre real de este ministerio estadounidense resulta tan chocante que en el mundo entero lo traducen como «Seguridad Interna» o «Seguridad Nacional», lo cual es falso.
Posteriormente, el Estado federal se dotó de un conjunto de cuerpos de policía política que, según un amplio estudio del Washington Post empleaban en 2010 al menos 850 000 nuevos funcionarios para espiar a 315 millones de habitantes [5].
La gran innovación institucional de ese periodo es la relectura de la separación de poderes. Hasta entonces se consideraba, según la concepción de Montesquieu, que la separación de poderes permitía mantener un equilibrio entre el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, equilibrio indispensable para el buen funcionamiento y la preservación de la democracia. Estados Unidos podía enorgullecerse de ser el único país del mundo que aplicaba estrictamente el principio de separación de poderes. Actualmente, por el contrario, la separación de poderes significa que el Poder Legislativo y el Poder Judicial ya no tienen posibilidad de control sobre los actos del Ejecutivo. Es incluso en virtud de esta nueva interpretación que el Congreso estadounidense no fue autorizado a debatir las condiciones del golpe de Estado del 11 de septiembre de 2001.
Contrariamente a lo que escribí en 2002, los Estados de Europa Occidental se resistieron a esa evolución. No fue hasta hace un año y medio que Francia cedió y adoptó el principio del Estado de emergencia permanente, a raíz de la masacre perpetrada en las oficinas del semanario satírico Charlie-Hebdo. Esa mutación interna viene acompañada de un cambio radical en materia de política exterior.

Desde el 11 de septiembre de 2001, el Estado federal estadounidense, al margen de la Constitución, ha saqueado el Gran Medio Oriente

En los días posteriores a los hechos del 11 de septiembre de 2001, George W. Bush –quien ya había recuperado sus prerrogativas presidenciales en la noche del 11 de septiembre– declaró a la prensa: «Esta cruzada, esta cruzada contra el terrorismo, llevará tiempo» [6]. Aunque se excusó después por haberse expresado en esos términos, la selección de las palabras que utilizó en su declaración indicaba que el enemigo decía actuar en nombre del islam y que la guerra sería larga.
En efecto, por primera vez en su historia, Estados Unidos está en guerra ininterrumpidamente desde hace 15 años. Ese país definió su Estrategia Contra el Terrorismo [7], estrategia que la Unión Europea no tardó en copiar [8].
Si las sucesivas administraciones estadounidenses han presentado esa guerra como una persecución de Afganistán a Irak, de Irak hacia África, Pakistán y Filipinas y luego hacia Libia y Siria, el general estadounidense Wesley Clark, ex Comandante Supremo de la OTAN, confirmó, por el contrario, la existencia de un plan a largo plazo. El 11 de septiembre de 2001, los autores del golpe de Estado decidieron cambiar todos los gobiernos amigos existentes en el «Medio Oriente ampliado», o Gran Medio Oriente, y hacer la guerra a los 7 gobiernos que oponían resistencia en esa región. El presidente Bush Jr. tomó nota de esa orden, 4 días después, durante una reunión organizada en Camp David. Hoy es evidente que ese programa se puso en aplicación y que aún está en marcha.
Estos cambios de regímenes amigos mediante revoluciones de colores y las guerras desatadas contra los regímenes que resistían al dictado estadounidense no tenían como objetivo la conquista de esos países en el sentido imperial clásico –en definitiva, Washington ya tenía a esos aliados bajo control– sino saquearlos. En esta región del mundo, sobre todo en el Levante, la explotación de esos países no sólo encontraba la resistencia de las poblaciones sino que existía un obstáculo adicional: la presencia de una extraordinaria cantidad de ruinas de civilizaciones antiguas. O sea, no sería posible saquearla a fondo sin enfrentar la crítica de los defensores de ese patrimonio histórico de la humanidad.
Según el presidente Bush Jr., los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron perpetrados por al Qaeda, lo cual justificaba el ataque contra Afganistán mucho mejor que la ruptura –en julio de 2001– de las negociaciones petroleras con los talibanes. La teoría de Bush fue desarrollada por su secretario de Estado, el general Colin Powell, quien prometió presentar al Consejo de Seguridad de la ONU un informe sobre ese tema. Pero no sólo Estados Unidos nunca encontró tiempo –en 15 años– para redactar ese informe sino que el pasado 4 de junio el ministro ruso de Relaciones Exteriores reveló que su homólogo estadounidense John Kerry le pidió que Rusia no atacara a al Qaeda –aliado de Estados Unidos– en Siria, revelación extremadamente sorprendente que la parte estadounidense nunca desmintió.
Al principio, el Estado federal estadounidense al margen de la Constitución prosiguió adelante con su plan, mintiendo descaradamente al mundo entero. Después de prometer un informe sobre el papel de Afganistán en los hechos del 11 de septiembre, Colin Powell mintió una y otra vez ante el Consejo de Seguridad de la ONU en un largo discurso destinado a vincular el gobierno de Irak con aquellos atentados y a acusarlo de querer prolongar la masacre utilizando armas de destrucción masiva [9].
El Estado federal liquidó en días la mayor parte del ejército iraquí, saqueó los 7 principales museos de Irak y quemó la Biblioteca Nacional [10]. Puso en el poder una Autoridad Provisional de la Coalición, que no era un órgano de la coalición de países participantes en la invasión de Irak sino una empresa privada, al estilo de la siniestra Compañía de Indias y perteneciente fundamentalmente a Kissinger Associates [11]. Durante todo un año esa compañía saqueó todo lo que se podía saquear en Irak. Finalmente entregó el poder a un gobierno títere iraquí, pero antes le hizo firmar un documento comprometiéndose a que nunca exigiría reparaciones de guerra y que no modificaría –durante un siglo– las leyes comerciales draconianas redactadas por la Autoridad Provisional.
En 15 años, Estados Unidos sacrificó más de 10 000 estadounidenses, mientras que la guerra dejaba más de 2 millones de muertos en el «Medio Oriente ampliado» [12]. Para acabar con aquellos que designa como sus enemigos, Estados Unidos ha gastado más 3500 millardos [13] de dólares [14]. Y hoy anuncia que la masacre y el derroche de fondos van a continuar.
Extrañamente, ese derroche de miles de millardos de dólares no ha debilitado económicamente a Estados Unidos. Se trataba de una inversión que permitió a ese país saquear toda una región geográfica del mundo, apoderándose de sumas muy superiores.
Contrariamente a la retórica del 11 de septiembre, la retórica de la guerra contra el terrorismo es lógica. Se basa en una gran cantidad de mentiras presentadas como hechos comprobados. Por ejemplo, la filiación entre el Emirato Islámico (Daesh) y al-Qaeda se explica recurriendo a la personalidad de Abu Mussab al-Zarkaui, personaje al que el general Colin Powell dedicó buena parte de su discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU. El problema es que el propio Powell reconoció posteriormente haber mentido descaradamente en el aquel discurso y es imposible verificar ni el menor elemento de la biografía de al-Zarkaui según la CIA.
Si se admite que al-Qaeda es la continuación de la Legión Árabe de Osama ben Laden, creada como tropa mercenaria de la OTAN durante las guerras contra Yugoslavia [15] y contra Libia, también hay que admitir que al-Qaeda en Irak, convertido en Emirato Islámico en Irak y posteriormente en Daesh, es la continuación de esa organización yihadista.
Dado el hecho que, a la luz del derecho internacional, el saqueo y la destrucción del patrimonio histórico son ilegales, el Estado federal estadounidense al margen de la Constitución de Estados Unidos comenzó poniendo el trabajo sucio en manos de ejércitos privados, como Blackwater [16]. Pero su responsabilidad seguía siendo demasiado visible [17]. Asi que decidió confiar el trabajo sucio a su nuevo brazo armado: los yihadistas. A partir de ese momento, el saqueo del petróleo –que en definitiva se consume en Occidente– es imputable a esos extremistas y la destrucción del patrimonio histórico se atribuye al fanatismo religioso de estos.
Para entender la colaboración entre la OTAN y los yihadistas, tenemos que preguntarnos que sería hoy de la influencia de Estados Unidos si no existieran estos yihadistas. El mundo sería multipolar y Washington habría cerrado la mayor parte de sus bases militares a través del mundo. Estados Unidos sería una potencia más.
Esta colaboración entre la OTAN y los yihadistas resulta chocante incluso a numerosos altos responsables estadounidenses, como el general Carter Ham, comandante del AfriCom, quien se negó en 2011 a trabajar con al-Qaeda y tuvo que renunciar al mando de la agresión contra Libia. Otro de esos responsables, el general Michael T. Flynn, director de la Defense Intelligence Agency, se negó a otorgar su aval a la creación del Emirato Islámico y fue obligado a dimitir [18]. Más recientemente, la colaboración CIA-yihadistas se convirtió en tema de la campaña electoral por la presidencia de Estados Unidos: de un lado, Hillary Clinton, miembro de The Family, la secta de los jefes de estado mayor [19]; del otro lado, Donald Trump, quien cuenta entre sus consejeros al ya mencionado general Michael T. Flynn y 88 oficiales superiores [20].
Al igual que en tiempos de la guerra fría, cuando Washington controlaba a sus aliados europeos a través del Gladio, o «los ejércitos secretos de la OTAN» [21], hoy en día Estados Unidos controla el Medio Oriente ampliado, el Cáucaso, el valle de Ferghana y hasta la región de Xinjiang a través del «Gladio B» [22].
Quince años más tarde, las consecuencias del golpe de Estado del 11 de septiembre no son obra de los musulmanes, ni del pueblo estadounidense sino de quienes lo perpetraron y de sus aliados. Son ellos quienes convirtieron la tortura en una simple herramienta, generalizaron las ejecuciones extrajudiciales perpetradas ahora en cualquier lugar del mundo, debilitaron la ONU, masacraron más de 2 millones de personas, saquearon y destruyeron Afganistán, Irak, Libia y gran parte de Siria.
 [1] Against All Enemies, Inside America’s War on Terror, Richard Clarke, Free Press, 2004, Ver el primer capítulo, titulado «Evacuate the White House».
[2] A Pretext for War, James Bamford, Anchor Books, 2004, ver el capítulo 4, titulado «Site R».
[3] Coup d’État: A Practical Handbook, Edward Luttwak, Allen Lane, 1968. Junto a Richard Perle, Peter Wilson y Paul Wolfowitz, Edward Luttwak era uno de los «Cuatro mosqueteros» de Dean Acheson.
[4] La grand impostura, Thierry Meyssan, La Esfera, 2002.
[5] Top Secret America: The Rise of the New American Security State, Dana Priest y William M. Arkin, Little, Brown and Company, 2011.
[6] «A Fight vs. Evil, Bush and Cabinet Tell U.S.», Kenneth R. Bazinet, Daily News, 17 de septiembre de 2001.
[7] National Strategy for Combating Terrorism, The White House, febrero de 2003.
[8] Una Europa segura en un mundo mejor – Estrategia Europea de Seguridad, Javier Solana, Consejo Europeo, 12 de diciembre de 2003.
[9] “Colin Powell Speech at the UN Security Council”, Colin L. Powell, Voltaire Network, 11 February 2003.
[10] «Discours du directeur général de l’Unesco», Koichiro Matsuura, 6 de junio de 2003, Réseau Voltaire, 6 de junio de 2003.
[11] The Coalition Provisional Authority (CPA): Origin, Characteristics, and Institutional Authorities, Congressional Research Service, L. Elaine Halchin, April 29, 2004.
[12] Body Count, Casualty Figures after 10 Years of the “War on Terror”, Physicians for Social Responsibility (PSR), marzo de 2015.
[13] 1 millardo = 1 000 millones
[14] The Three Trillion Dollar War, Joseph Stiglitz y Linda Bilmes, W. W. Norton, 2008.
[15] Wie der Dschihad nach Europa Kam, Jürgen Elsässer, NP Verlag, 2005. Existe una edición francesa titulada Comment le Djihad est arrivé en Europe [En español, “Cómo llegó la yihad a Europa”], Xenia, 2006.
[16] Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army, Jeremy Scahill, Avalon Publishing Group/Nation Books, 2007.
[17] The Powers of War and Peace: The Constitution and Foreign Affairs after 9 11, War by Other Means: An Insider’s Account of the War on Terror, John Yoo, University Of Chicago Press, Atlantic Monthly Press, 2006.
[18] DIA Declassified Report on ISIS, August 12, 2012.
[19] The Family: The Secret Fundamentalism at the Heart of American Power, Jeff Sharlet, Harper, 2008.
[20] “Open Letter From Military Leaders Supporting Donald Trump”, Voltaire Network, 9 September 2016.
[21] Nato’s Secret Armies: Operation Gladio and Terrorism in Western Europe, Daniele Ganser, Frank Cass, 2004. Edición francesa, Les Armées Secrètes de l’OTAN: Réseaux Stay Behind, Opération Gladio et Terrorisme en Europe, Éditions Demi-Lune, 2007. El lector hispanohablante puede encontrar ese libro, traducido al español y publicado por capítulos en nuestro sitio web consultando este vínculo.
[22] Classified Woman, The Sibel Edmonds Story: A Memoir, Sibel D. Edmonds, SE 2012.
Red Voltaire: 12-09-16

martes, 6 de septiembre de 2016

A PESAR DEL RESTABLECIMIENTO DE RELACIONES DIPLOMÁTICAS ESTADOS UNIDOS NO CESA SU GUERRA CONTRA CUBA



Por Arthur González.
Con bombos y platillos fue recibido el primer vuelo a Cuba de una línea aérea norteamericana, algo que sin dudas pudiera incrementar el flujo de pasajeros a Cuba, especialmente de aquellos estadounidenses que solo se les permite hacerlo bajo una de las 12 licencias aprobadas por el Departamento del Tesoro, aunque Washington mantiene intacta su guerra contra Cuba.
La Casa Blanca fue precisa en su comunicado del 17.12.2014 al anunciar el restablecimiento de las relaciones con la Isla, cuando afirmó:
“Los cambios introducidos por nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano.
Nuestras políticas en materia de viajes y remesas están ayudando a los cubanos al brindarles nuevas fuentes de información, oportunidades de trabajar como autónomos y acceso a bienes de propiedad privada, además de fortalecer a la sociedad civil independiente.
Estas medidas servirán para fomentar aún más los contactos personales, respaldar con mayor fuerza a la sociedad civil en Cuba y seguir mejorando el intercambio de información entre los cubanos y el flujo de información hacia y desde la isla.
El Congreso de EE.UU. financia la programación de la democracia en Cuba para proporcionar asistencia humanitaria, promocionar derechos humanos y libertades fundamentales y apoyar la libre circulación de información en lugares en donde está restringida y censurada”.
Esa línea de trabajo es inamovible y no admite discusión en las reuniones bilaterales entre ambos países, algo que reiteran altos funcionarios del Departamento de Estado, como son el criminal bloqueo económico, comercial y financiero, la ley de Ajuste cubano y el financiamiento a la contrarrevolución interna.
Las aparentes mejoras introducidas son solo espejismos para crearles a los cubanos una imagen de bondad, pero, como reiteran los políticos yanquis, persiguen el objetivo de sembrar sus valores y trabajar en el desmontaje del socialismo que tanto le ha agriado la vida en los últimos 58 años a los Presidentes de Estados Unidos y directores de la CIA.
Con el afán de lograr sus propósitos Washington no escatima dinero y prueba de eso es el pago de cientos de miles de dólares a la contrarrevolución cubana, esa que se empeñan en denominar “disidencia”, a pesar de estar conscientes de que no es reconocida por el pueblo cubano y solo buscan obtener dinero fácil.
El más reciente mal gasto de dinero fue el pago de un costoso viaje, desde Cuba hasta Birmania, de varios de sus asalariados, entre ellos la corrupta Berta Soler; Jorge Luis García Pérez, “Antúnez”; Antonio Enrique González-Rodiles; Laritza Diversent; Kirenia Yalit; Bernardo de Quesada Salomón, líder de una iglesia protestante no reconocida; Pablo Díaz y Eliécer Ávila.
El objetivo del viaje turístico fue que pudieran observar directamente la “transición a la democracia” que ha tenido lugar en ese país del sudeste asiático, después de tener un gobierno socialista.
El dinero para los 8 cubanos salió del presupuesto asignado al Instituto Internacional Republicano, dirigido por la CIA con fondos gubernamentales para enmascarar sus planes subversivos.
¿Por qué decidió la CIA llevarlos a Birmania? Porque los oficiales responsabilizados con los programas de Acción Encubierta contra Cuba, consideran que existe cierta similitud con la situación que vive hoy la Revolución.
Birmania tuvo un gobierno declarado socialista desde 1962, con el cual Estados Unidos no estaba de acuerdo, iniciando acciones de desestabilización, tal y como hicieron en Viet Nam, Laos y Cambodia.
Es conocida la posición estadounidense contra ese gobierno y el no reconocimiento del cambio de nombre del país llevado a cabo en 1989, por el de Unión de Myanmar, a pesar de que ser aceptado por la ONU y la Unión Europea.
Desde ese momento Estados Unidos apoyó y financió a la contrarrevolución interna.
Las actividades subversivas para sustituir el sistema político en Birmania estuvieron centradas en el apoyo a la “oposición interna”, entre ellos a la cabecilla Aung San Suu Kyi, hoy funcionaria del gobierno, la cual recibió en 1991 el Premio Nobel de la Paz, dentro de las campañas mediáticas diseñadas por la CIA, similar a la que hacen con las llamadas “Damas” de Blanco y con Guillermo Fariñas, que recibieron el Premio Sajarov, otorgado por el Parlamento Europeo a las personas que trabajan a favor de los planes yanquis.
Estados Unidos no acepta que el gobierno birmano tenga buenas relaciones con China y de ahí su campaña internacional para satanizarlo, asignando cuantiosos presupuestos para financiar a la contrarrevolución interna en sus manifestaciones callejeras, incluido los monjes religiosos, razón por la que llevaron al auto titulado pastor, Bernardo de Quesada Salomón, líder de una agresiva iglesia no reconocida, pero alimentada los yanquis.
Birmania fue bloqueada comercialmente por Estados y la Unión Europea, además de acusada por violar los derechos humanos.
El motivo principal ha sido su alianza con China, su primer socio comercial y en materia de cooperación militar, incluyendo una base militar china en la Isla del Coco, que, según Estados Unidos, le sirve para monitorear la actividad naval de la India.
Estados Unidos se empeña en fomentar la contrarrevolución, por eso no reconoció los resultados de las elecciones efectuadas en el 2010, donde el gobierno obtuvo amplio apoyo popular.
A pesar de eso el presidente Barack Obama viajó a Birmania en noviembre del 2012, con el interés se seducir al nuevo gobierno y tratar de convérselos para separarse de los chinos y aliarse a su país.
Por esos motivos los contrarrevolucionarios cubanos fueron llevados hasta el sudeste asiáticos con la finalidad de intercambiar con sus homólogos birmanos y que sacaran experiencias de sus acciones callejeras para replicarlas en Cuba.
A los 8 asalariados les organizaron entrevistas con activistas de derechos humanos, religiosos, miembros de los movimientos LGBT, así como actuales parlamentarios que antes fueron “opositores” y ahora son funcionarios del Estado.
Según declaró Eliécer Ávila a su regreso:
“Como enseñanzas para una transición democrática en Cuba destaca el hecho de cómo a pesar de la transición en ese país indochino no se ha podido despojar a los militares de su poder.
La constitución todavía les arroga el derecho de tener de facto el 25 por ciento del parlamento y para cambiar cualquier detalle de la Constitución se necesita más del 75 por ciento de los votos, por tanto, sin contar con los militares no se puede hacer ningún cambio. Ese podría ser uno de los modelos que la dictadura en Cuba intente establecer, plasmar constitucionalmente su poder económico y político”.
Ya la CIA no tiene más nada que inventar para derrotar a la Revolución socialista a pesar de tantos chascos, pues no aceptan reconocer que el pueblo cubano decidió soberanamente cambiar su destino en 1959, sin financiamiento y orientaciones de ninguna potencia extranjera.
De ahí los 58 años fracasando en sus planes, incluidos los centenares para asesinar a Fidel Castro, algo que muestra quienes son los verdaderos violadores de los derechos humanos de este mundo.
Razón tenía José Martí cuando aseveró:
“…no hay viles mayores que los que miran exclusivamente los intereses de la patria como medios de satisfacer su vanidad o levantar su fortuna”.
Extraído de Cambios en Cuba: 05-09-16

martes, 30 de agosto de 2016

LOS MERCENARIOS DEL DEPORTE CUBANO.



MERCENARIOS SON LOS SE DEJAN COMPRAR Y MERCENARIOS ES EL COMPRA. EL ORDE DE LOS FACTORES NO ALTERA EL PRODUCTO.

Sentado ante el televisor y viendo la olimpiada Brasil-2016.
Un grupo de hombres puestos en filas dispuestos a correr 110 metros con vallas.
La televisión, la tonta, de España, centra su objetivo en un hombre de color caribeño. Los españoles son muy blancos. Dicen que es “hispano –cubano”.
Efectivamente se destaca este hombre y llega el segundo a la meta. El gobierno de España o la federación premia a los que consiguen una medalla de oro con 94.000 euros, 48.000 si es plata y 36.000 la de bronce.
Nos dice la historia que:

“ROMA NO PAGA TRAIDORES

Hace muchos siglos, allá por el año 150 antes de Cristo, cuando los romanos se extendían por una parte importante del mundo conocido, ocurrió que en Lusitania un cónsul llamado Escipio debió afrontar los embates de un movimiento independentista. Como la tarea de represión era muy dificultosa, decidió aniquilar al líder de los rebeldes, de nombre Viriato (180-139 AC). Para concretar tal fin, pactó con tres nativos, cercanos a Viriato, para que hiciesen el trabajo sucio a cambio de una suculenta recompensa. Perpetrado el crimen, los sujetos se presentaron ante Escipio reclamando el pago de la deuda. Sin inmutarse, el político romano les dijo: “Roma no paga traidores”. De esta forma, les hizo sentir el rigor por haber actuado en contra de la ética imperante aún cuando él mismo había sido el gestor del acto. Desde entonces, resulta útil para reprender a personas que obran de manera traicionera, aunque uno sea el autor intelectual del hecho.”
El muchacho de color caribeño se llama Orlando Ortega. Salta de alegría, brinca como un caballo y da saltos como un verdadero atleta. Su emoción en inmensa. No es para menos, La televisión, la tonta, le llama hispano cubano. Efectivamente es de Cuba. No podía ser de otra manera, Entendemos que aunque se nacionalice un extranjero nunca podría perder el origen de su nacimiento. Por lo que significa que nunca perdería su origen cubano. Dentro de la lógica sería cubano-hispano.
Al margen de semánticas, sigamos con la alegría del caribeño. El hombre corre por todo el estadio y alguien le pretende dar una Bandera (en mayúscula) de Cuba.  El la rechaza y le ofrecen una bandera (en minúscula) de España. Se la funda en su cuello y la emoción le lleva hasta el llanto.
Es decir que a su Bandera (en mayúscula) la desprecia. Y adora otra bandera (en minúscula). Cuya bandera está ensangrentada con sangre mambisa. Estos guerrilleros, los mambises, estuvieron muchos años peleando contra el imperio español que los tenían colonizados.
Ya en el siglo 19 en un lugar llamado los Mangos de Baragua Martínez Campos le propuso a Antonio Maceo la rendición a cambio de unas míseras ventajas. El Titán de Bronce, Antonio Maceo, poco menos que lo mandó a la mierda. Los Mambises continuaban su lucha de liberación del yugo, el hambre, la miseria y el analfabetismo que esa bandera (en minúscula) les tenía sometidos.
Por entonces los reyes de España, no podía ser menos, retira a Martínez Campo y manda a un verdugo carnicero y terrible sanguinario con el nombre de Valeriano Weyler y Nicolau. ¿Su objetivo? Eliminar a todos los campesinos y simpatizantes que mostraran apoyo a los Mambises. ¿Qué hizo este asesino bajo el visto bueno de los reyes de España? Mandó hacer un campo de reconcentración donde liquidó a unas 350 o 400.000 criaturas de hambre y de enfermedades. Los reyes de España muy contentos le premia con el marquesado de Tenerife.. Siempre actúan de la misma manera. Léase la “Venas Abiertas de América Latina” de Eduardo Galiano.
Besar o jurar una bandera que esta manchada de sangre y además mercenaria no es fácil.
Antonio Macero  entendió que la  dignidad y, la vergüenza y la patria no se venden al primer postor y mucho menos a una España asesina.
¿Cómo se hace un deportista en Cuba?
Nadie nace siendo deportista de élite. Se llega a serlo como resultado de un trabajo colectivo y consciente que, en el caso de Orlando Ortega, tiene como génesis la prestigiosa  "Pirámide Deportiva" cubana"

Dicen que hay profesores o “espías” deportivos que recorren las escuelas desde temprana edad. El objetivo es que no se pierdan ningún talento en este caso deportivo. Desde misma edad le siguen los pasos. Les prepara y los alimentan sin dejar los estudios. Todo gratis pagado por el Gobierno Revolucionario que la misma España y sus medios mentirosos dicen que es una dictadura. Esos países, entre ellos España, que se dicen desarrollados se dedican a robar cerebros a los países pobres.
Los dos partidos más corruptos de España, Partido Popular y el Partido Socialista “Obrero” español, de era moderna no pueden invertir en hacer deportista porque tiene que robarle al pueblo y para ellos llenarse los bolsillos.
Para no extendernos más en este lamentable espectáculo solo señalar que: Con un botón de muestra bale:
“Padres y socios reclaman la dimisión del presidente de la UD Barrial
Padres y socios del U.D. Barrial, en el municipio de Gáldar, han mostrado su apoyo a la decisión adoptada del alcalde, Teodoro Sosa, de no dejar entrenar al equipo en las instalaciones municipales y han pedido la dimisión del presidente del club.
Y es que esta medida afecta a diez clubes de diferentes categorías, lo que significa que aproximadamente 200 niños y jóvenes no pueden entrenar en sus instalaciones para hacer la pretemporada.
Canaria Ahora: 12-08-16”
Dicen que el objetivo es privatizar las instalaciones que son construidas por el pueblo y que por ende se supone que son del pueblo
Es deprimente ver esa foto donde se abrazo a una bandera que ha matado a tantos de su tierra. ¿Cómo se puede llegar tan lejos por unos 48.000 euros? ¿Es ese el precio de unos grandes deportistas? ¿Por tanto poco se puede vender una patria y la dignidad?
En ese marco, y a pesar de los escasos recursos económicos de un país bloqueado, todo cubano tiene la posibilidad real de practicar deportes de forma gratuita sin distinción de edad, género, raza, creencias religiosas o filiación política. Desde el deporte recreativo al alto rendimiento.
Al margen del derecho universal que tenemos de intentar de mejorar nuestros niveles de vida no es motivo para hacer una traición a la Patria que le vio nacer, lo hizo y le preparaba para el futuro. Precisamente para eso: Estar preparado ante cualquier eventualidad.
        Envuelto en la bandera monárquica, y entre incontenibles sollozos, Ortega dijo a RTVE “que no negaba sus raíces cubanas, pero se declaraba español con gustos españoles”.
     Y añadió, "me ofrecieron la bandera de Cuba, pero yo quería la de España".
"Me dieron la bandera de Cuba pero estaba buscando la de España como loco".
Respetando lo individual en sus diferentes manifestaciones no es justo estos exabruptos salvo que sea un traidor de sus gentes. Y de su Patria.
Un país pobre, bloqueado por los yanquis durante 55 años y 16 por la Comunidad Europea  gracias a la gestión del fascista José María Aznar tiene el  honor de:
        “Para que se tenga una idea de la eficacia del sistema deportivo del país caribeño, basta recordar que en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 Cuba ganó una medalla de plata en atletismo; en México 1968, cuatro; en Montreal 1972 13 y en Moscú 20. Una década después, en Barcelona 92, la delegación cubana se hizo con 31 medallas.  No por casualidad Cuba se encuentra entre los países más medallas por habitantes, con una población de tan solo doce millones de personas.
    Una rápida comparación:
   En la lista de países con mayor número de medallas por habitantes Cuba ocupa el puesto 14, Estados Unidos el 37 y España el 57. En el ranking de oros por habitante Cuba se sitúa en el lugar 13, Estados Unidos en el 23 y España en el puesto 48.”
Extraído estos dos párrafos del Bloc “JM Álvarez”
El lobo y el labrador
Llevó un labrador su yunta de bueyes al abrevadero. Caminaba por ahí cerca un lobo hambriento en busca de comida. Encontró el lobo el arado y empezó a lamer los bordes del yugo, y enseguida y sin darse cuenta terminó por meter su cabeza adentro. Agitándose como mejor podía para soltarse, arrastraba el arado a lo largo del surco. Al regresar el labrador, y viéndolo en esta actividad le dijo: — ¡Ah, lobo ladrón, que felicidad si fuera cierto que renunciaste a tu oficio y te has unido a trabajar honradamente la tierra!
Y terminaba diciendo, “Moraleja: aunque parezca que los malvados actúan bien, su naturaleza los delata; nunca debes creerles aun cuando se haga pasar como bueno”.
Roma no paga a traidores.
Saludos republicanos. ¡¡Viva la República!!
La Habana, 30-08-2016
Manuel Trujillo Artiles.
P.D. Señor D. Orlando Ortega:
"EL INSULTO DESHONRA A QUIEN LO INFIERE, NO A QUIEN LO RECIBE."
DIÓGENES DE SÍNOPE